lunes, octubre 30, 2006

GOLPES DE SOMBRA


Tengo miedo de volver
por toda esa senda negra.
Llévame del corazón,
no me dejes que me pierda,
que huele el aire a campanadas
y a cera.


Tengo miedo.

Las estrellas me hacen muecas.
Siento golpearme la sombra
como una mano de piedra.


No me dejes sola. No.

Llévame hasta donde pueda
mirarme a un espejo
para saber que aún no estoy muerta.


Carmen Alicia Cadilla

domingo, octubre 29, 2006

DILES




Dicen que lo nuestro esta prohibido
que es el veneno del pecado y una mal trago del destino
que sólo somos dos amantes a escondidas
que tú me harás una infeliz toda mi vida

que me importa...
si te quiero que me importa

Dicen que esta historia esta acabada
que estoy ciega porque sigo enamorada
que tus "te quieros" son el fruto del vacío
que tú algún día me echarás de tu camino
dicen que vivimos una farsa y es mentira.

Diles,
que nuestro amor es grande como el universo
que en este corazón me sobran sentimientos
entre huracanes de pasión sin límites
diles, que vivo y muero para darte amor

Sólo con mirarte yo te intuyo, te adivino
entre caricias y promesas yo construyo mi castillo
eres mi bálsamo, mi cura, de mi soledad abrigo
la inocencia que me inunda
eres mi amante, eres mi amigo

Tú,
eres el aire de mi cielo
y aunque la gente nos señale
será solo un burdo intento
nosotros volaremos alto como el viento
entre la inmensidad de un nuevo firmamento

Con el velero de tu sonrisa
llévame lejos cúrame esta herida
donde los sueños se hacen siempre eternos
donde el deseo quema el fuego en nuestros cuerpos

Diles,
que nuestro amor será infinitamente eterno
que cuando me besas el mundo calla en su silencio
entre huracanes de pasión sin límites
diles que vivo y muero para darte amor

Diles...

Malu.

domingo, octubre 22, 2006

HACKER


Nunca nos hemos visto y sabemos que jamás podremos mirarnos a los ojos,
que las manos del uno no sentirán el calor de las del otro,
que no tiene paisaje ni dimensiones el espacio de nuestras citas.

Me asusta confesar el dolor de ignorar tu rostro, al que revisto de todos los rasgos
que voy encontrando en mis insomnios, he ensayado tantos colores en tus ojos
y luego he reemplazado los matices por otros que aún no han sido mezclados.

Sé que tu tez es diferente en cada momento del día.
A veces el amanecer me la muestra cuando cambia de negra a nívea,
en las tardes de otoño es canela y cuando cae la noche se transforma en dorada.
Puedo adivinar, tu voz acentuada cuando modula palabras que no me dirás nunca al oído,
tus latidos que no se confundirán con los míos.
Sólo quisiera saber si debo dejar de borrar tu ausencia de mi cama,
de inventar tu sudor y nuestros gemidos de placer entre las sábanas,
de morderte los labios mientras tus dedos imaginados enredan mis cabellos.

¿Debo abrir mi alma para que las campañitas que allí tañen queden liberadas al silencio? ¿Convenceré al espejo de que esa que sonríe debo continuar siendo yo con todos mis años
y mi carga de dudas?

Espero, con más temor que a la muerte, el día que decidas accionar un botón
para que nuestro espacio me arrebate eternamente tu nombre.

Blanca Elena Paz

viernes, octubre 20, 2006

CRISALIDA


Te fuiste alejando del mundo
Perdida en tus cuatro paredes
Sin labios que alcancen tu orgullo
Sin manos que cambien tu suerte
Te fuiste quedando tan sola
Abrazada a tus propias rodillas
Que ahora que llegan las sombras
No puedes con tus pesadillas

Fue tan difícil amarte
Pequeña crisálida hermosa
Que tuve al fin que marcharme
En alas de otras mariposas

Te fuiste alejando de todos
Guardada en tus pensamientos
Si anduve buscando tus ojos
Hallé sólo un mar de silencio
Colgada de tu propia nube
Autista trenzando algún sueño
Me buscas ahora y no tengo
Más tiempo que darle a tu tiempo

Fue tan difícil amarte
Pequeña crisálida hermosa
Que tuve al fin que marcharme
En alas de otras mariposas

Es imposible olvidarte
Pequeña crisálida hermosa
No puedo seguir caminando
Sin tus alas de mariposa
Sin tus alas de mariposa

Fue tan difícil amarte...

Complices ( Con Alvaro Urquijo )

miércoles, octubre 18, 2006

DEL EXILIO


Yo siempre estuve aquí mirando al mar
la vastedad del mar inmensamente azul ante mis ojos.


No me importaron puntos cardinales
siempre era yo de frente al mar
y tú del otro lado agitando los brazos
como un marino sobre el puente de mando.


Desde aquí lo vi todo.

Hubo barcos mercantes que jamás regresaron
hubo vientos que hicieron saltar las marejadas
hubo guerras y fuego detrás del horizonte.


Invierno tras invierno estuve frente al mar
buscando en la distancia las luces de algún puerto.
Nadie ha cruzado el puente
sólo saltaba el sueño de una orilla a la otra
como un inmenso campo donde la lluvia crece
y acaba por cubrirnos
por dejarnos varados sin una sola hoguera
sin una banderita que agitar.


Ni tu abrazo me salva
tu abrazo era la tabla del marino
yo el naufragio.


Odette Alonso.

martes, octubre 17, 2006

SE ACABA


Cuando das amor de mas,
cuando eliges por error,
por error esperas la llamada,
cuadno no da mas el corazon de tanto amar,
cuadno das por equivocacion...

Cuando das amor de menos
y exageras los olvidos,
se pasan los detalles sin querer,
cuando falta voluntad y un "no se que",
cuando no te enteras que se fue...

Se acaba lo que a gritos fue un eterno amor,
codo se acabo la primavera en el desierto
se murio de pena , la ilusion y la alegria ,
vino el desamor entre los dos...

Se acaba porque ya no aguanta mas la piel,
se acaba el dolor porque no habra dolor mas grande ,
nos unio el amor, hoy nos unio el adios...
vino el desamor , entre tu y yo...

Cuando eliges con orgullo...
lo que es mio y lo que es tuyo,
y ya no es tuya la necesidad,
cuando no hace falta hablar en todo el dia,
cuando un libro es tu unica verdad...

Se acaba lo que a gritos fue un eterno amor,
como se acabó la primavera en el desierto,
se murió de pena , la ilusión y la alegria ,
vino el desamor un dia entre los dos.

Se acaba porque ya no aguanta mas la piel ,
se acabó el dolor porque no habrá dolor mas grande ,
nos unió el amor, hoy nos unió el adiós,
vino el desamor, entre tu y yo...

D. Bisbal

lunes, octubre 16, 2006

SIRENA



Entre dos gajos de la noche
agoniza la sirena.
Al arrastrarse
agua tersa va muriendo.

Retrocede hasta donde cierra la calle
para olvidar los ojos
sobre una piedra.

Con botellas vacías circunda su lecho;
todo allí está roto.

Entre soplos arenosos
y polvo que se clava
se desvanece
abierta a la noche y ciega.

Silvia Eugenia Castillero.

sábado, octubre 14, 2006

NO VOLVERE A LEER


No volveré a leer
la rosa de los vientos.

Cierro para siempre mis cartas
de navegar.
La brújula olvidada.
Las naves arden sobre las olas.
Y el crepúsculo mira,
azorado,
el incendio que devora la memoria.

Michele Najilis

jueves, octubre 12, 2006

SE QUERIAN


Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.
Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente sólo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando
...se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.
Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando.
Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma.

Se querían, sabedlo.


Vicente Aleixandre

DESDE EL TEJADO


La tarde me lleva hacia el recuerdo
y me asomo a la vida sonriéndole.
Hay una música palpitante
que recorre mi cuerpo.
Hay puertas y ventanas que se abren
y alzan sus visillos.
Y la mañana cómplice nos mira
desde el tejado de mi alcoba.
Hay un loco de amor sobre mi cama.


Socorro Trejo

miércoles, octubre 11, 2006

DE TANTO QUE LO INTENTE


Prefiero salir a ganar, a quitarme de en medio
hoy prefiero empezar a pensar
que me quedo de paso
asustado de ser lo contrario de lo que soñé
con las manos manchadas de barrio
con el gesto cansado, de tanto que lo intenté

Y yo sin decir nada, con hambre de pecado
cantando de garganta
y con la posibilidad de conseguir hacerte daño.
Y tu sin decir nada, sin ganas de verano
con ansia de revancha
y con la posibilidad de que me estés envenenando.

Hoy prefieres hablar por hablar,
yo prefiero el silencio
menos mal que a la larga callar
me mantuvo despierto

encantado de ser lo contrario de lo que soñé,
la guitarra debajo del brazo y sangrando los dedos
de tanto que lo intenté.


Hago un estudio de la situación
sin reparar en gastos
hago un esfuerzo para estar mejor
y no me pidas tanto, no

Y yo sin decir nada…

Quique Gonzalez

martes, octubre 10, 2006

SERÁ...



Será que estoy un poco húmeda
de hueso y carne.
Será que el pasado fue parte de la novela
de
velada
atormentadas noches y secretos de amor
prohibido.

Será que en un tiempo remoto
la soledad oscureció instantes
y nadie salió en defensa.

Será que hay batallas que el destino
nos permite ganar
y otras no
como un sino que está escrito.

Será que uno va cambiando
los arrebatos dejan de ser incendio
y pasan a ser llama

o destellos inhóspitos.

Será que la adultez corrompe
parte del asombro
y la ingenuidad de los primeros días.


O será que como el ave fénix
estoy nuevamente renaciendo
dispuesta a todo
por vivir.


ME HAN CONTADO



Me han contado que pincelas el vientre de las nubes para abrirle su carne con un tajo por desmadrar diluvios solitarios. Que haces remolinos con mi sangre hirviente ungida entre tus dedos de algodones.
Me han contado de volcanes que ahogas junto al grito de tu pozo por cubrir la verdad con cien vendajes de luceros grises. Que merodeas los límites del eco por extirpar mi lengua entrometida.

Me han contado que desnudas primaveras podándole los besos desertores al mutar cegueras por aplausos. Que no sabes qué hacer con el cariño, ofreciéndote entero detrás de la vergüenza furibunda.
Me han contado que inventaste trucos con el filo de mi voz sobre tu luna inmóvil, que gime con su boca dibujada de grafito.

Nadie cuenta del dolor que me desborda al descubrir el trueque de quimeras que firmaste entre telones con el diablo.



Silsh

domingo, octubre 08, 2006

DONDE QUIERA QUE ESTES


Dondequiera que estés,
te gustará saber
que por flaca que fuese la vereda
no malvendí tu pañuelo de seda
por un trozo de pan
y que jamás,
por más cansado que
estuviese, abandoné
tu recuerdo a la orilla del camino
y por fría que fuera mi noche triste,
no eché al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Por ti,
por ti brilló mi sol un día
y cuando pienso en ti brilla de nuevo
sin que lo empañe la melancolía
de los fugaces amores eternos.

Dondequiera que estés
te gustará saber
que te pude olvidar y no he querido,
y por fría que sea mi noche triste
no echo al fuego ni uno solo
de los besos que me diste.

Dondequiera que estés...
si te acuerdas de mí.

Serrat

sábado, octubre 07, 2006

EL COMPLICE


Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos/ me tienden la copa y yo debo ser la cicuta/ me engañan y yo debo ser la mentira/ me incendian y yo debo ser el infierno/ debo alabar y agradecer cada instante del tiempo/ mi alimento es todas las cosas/ el peso preciso del universo, la humillación, el júbilo/ debo justificar lo que me hiere/ no importa mi ventura o mi desventura/ soy el poeta.

Borges

jueves, octubre 05, 2006

A MIS AMIGOS


A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos de humor, la negligencia,
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía;
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir, alguna vez, por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema,
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.

Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los amigos en el alma.


Alberto Cortez

martes, octubre 03, 2006

DE ADIOSES TRISTES Y LA GRACIA DE PARTIR


En la mayoría de los casos, las despedidas son motivo de pena.

Y si por alguna razón no lo son, se debe hacer algún ajuste sentimental para que el evento corresponda a la atmósfera. Y así nace el melodrama, el abrazo largo y agotado desprovisto de sentido, esa última noche juntos que será “la más bella” aunque el deseo ya esté muerto y enterrado. No es culpa nuestra, así fue que nos dijeron que eran las despedidas.
Como si al partir se nos partiera la vida y ya fuera imposible juntar sus pedazos.
Y es en ese gesto de irse, que se cuece nuestra verdad más íntima. No queremos quedarnos, por nada ni por nadie, a pesar de todas las solidaridades aprendidas que nos recriminan cualquier intento de huída. Muchos piensan que marcharse es el precio que pagamos por algún pecado que ya ni recordamos. Como Adán y Eva siendo expulsados del paraíso, con la mirada extraviada, desorientada y la zozobra de tener que fundar un nuevo espacio al que puedan llamar hogar.

Porque parece ser que lo más importante es encontrar ese rincón calientito que sirva de asiento y base para la edificación de una nueva vida y de nuevas nostalgias. Y así nos pasamos la vida, fundando nidos, colonizando camas, haciendo de nuestro cuerpo una extensión de algún lugar. Pero ¿qué hay del placer de no sentirse parte de nada?
¿Qué de aquellos cuya delectación reside en el éxodo, de esos que cada vez aprenden a despedirse mejor?¿Qué es exactamente la nostalgia?
Es el recuerdo huérfano que encuentra asilo en una pena que no necesita justificarse. Un caminito ficticio que va desde la cabeza hasta el estómago, pasando por el corazón. Un espejo mágico que retrata y amplifica los negativos que residen en nuestro imaginario con el fin de revolcarnos las entrañas. La memoria que se apena por no tener referentes accesibles es el malestar. La resaca hiperbólica del recuerdo es el mareo.

La obsesión y el fetichismo con todo aquello que nos transporte a ese lugar es la náusea. La nostalgia es el vómito.
Pero a pesar de lo aprendido, descubrimos (un poco con temor) cuán felices somos lejos de esa cosa a la que llamamos nuestro origen. Nos sorprende nuestra capacidad de acomodo, nuestro repentino desprendimiento y el descarado gesto de adoptar y adaptar nuestro yo a nuevas circunstancias y espacios. Es casi delictivo e incriminatorio confesar que me gusta más la vista que tengo desde mi ventana nueva a la que tenía allá (aunque tuviera el flamboyán incluido) o que prefiero el café de la esquina de mi nueva calle al de la panadería de mi barrio, o lo más atroz, que prefiero a la gente que transita por aquí a los que solían caminar por allá.


Y es que somos infinitamente divisibles. Dejamos las esquinas de nuestra vida regadas por todos lados y nos adueñamos psíquicamente de un montón de espacios. Ojalá aceptáramos el gesto amable que tiene la vida con nosotros al debilitar nuestras raíces, al socavar la procedencia que tanto nos obsesiona y borrar un poco del mapa nuestras pisadas.

Cuando nos vamos dejamos de ser. Aunque hayamos jurado permanecer puros, inalterables e incorruptos, las partidas son siempre transformadoras y reveladoras. No somos lo que fuimos, pero tampoco nacemos de la nada. Nos reconstruimos con pedazos viejos y nuevos, y al final ya no sabemos muy bien qué carajo es lo que somos, en dónde estamos parados, o para dónde es que vamos. Y ante este nuevo estado de imprecisión lo único que puedo decir es… qué rico.
Qué delicioso es sentir que el origen, o la identidad no es más que un vestido que te pones y te quitas según te dé la gana. Hermoso reconocer que las raíces son para los árboles y que a nosotros nos corresponden pies ligeros.

Y los pies no se amarran ni se entierran.
Los pies caminan.

Margarita Pintado

domingo, octubre 01, 2006

YO ME BAJO EN ATOCHA



Con su boina calada, con sus guantes de seda,
su sirena varada, sus fiestas de guardar,
su vuelva usted mañana, su sálvese quien pueda,
su partidita de mus, su fulanita de tal.

Con su todo es ahora, con su nada es eterno,
con su rap y su chotis, con su okupa y su skin,
aunque muera el verano y tenga prisa el invierno,
la primavera sabe que la espero en Madrid.

Con su otoño Velázquez, con su Torre Picasso,
su santo y su torero, su Atleti, su Borbón,
sus gordas de Botero, sus hoteles de paso,
su taleguito de hash, sus abuelitos al sol.

Con su hoguera de nieve, su verbena y su duelo,
su dieciocho de julio, su catorce de abril.
A mitad de camino entre el infierno y el cielo
yo me bajo en Atocha, yo me quedo en Madrid.

Aunque la noche delire como un pájaro en llamas.
Aunque no dé la gloria la Puerta de Alcalá.
Aunque la maja desnuda cobre quince en la cama.
Aunque la maja vestida no se deje besar.
Pasarela "Cibeles", cárcel de Yeserías,
Puente de los Franceses, tascas de Chamberí
ya no sueña aquel niño que soñó que escribía,
Corazón de María, no me dejes así...

Corte de los Milagros, Virgen de la Almudena,
chabolas de uralita, Palacio de Cristal,
con su "no pasarán", con su "vivan las caenas"
su cementerio civil, su banda municipal.

He llorado en Venecia,me he perdido en Manhattan,
he crecido en la Habana,he sido un paria en París.
México me atormenta, Buenos Aires me mata,
pero siempre hay un tren que desemboca en Madrid.

Pero siempre hay un niño que envejece en Madrid,
pero siempre hay un coche que derrapa en Madrid,
pero siempre hay un fuego que se enciende en Madrid,
pero siempre hay un barco que naufraga en Madrid,
pero siempre hay un sueño que se despierta en Madrid,

pero siempre hay un vuelo de regreso a Madrid.


Yo me bajo en Atocha ( Joaquin Sabina )

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