En 1993, un hombre trato de alcanzar la cumbre del K2 sin éxito. A su regreso, desfallecido y perdido de su grupo dio a parar a una de las partes mas desiertas del Norte de Pakistan, hambriento y casi muerto, se encontro con una pobre aldea Pakistani y allí lo cuidaron hasta que pudo emprender el camino a casa. Antes de marchar, les prometió volver y construir una escuela.
De esta historia real, nació una de las campañas humanitarias mas extraordinarias que yo conozco. Este hombre fue capaz de luchar contra el extremismo y el terrorismo sin bombas ni armas de fuego. Lucho enseñando a los demás, construyendo escuelas.
Se llama Greg Mortenson, y no sólo consiguió contruir la escuela sino que se terminó encontrando al frente de una organización benéfica que promueve la escolarización (en particular la femenina), el desarrollo sanitario y el económico de una de las regiones más pobres del mundo. Todo ello conseguido por un americano sólo en el turbulento Oriente Medio de después del 11-S.
"Dejad que los niños se acerquen a mi"
Jesus de Nazaret.
Mortenson y David Relin,
han escrito una maravillosa historia(en español) sobre increíbles logros en una zona del mundo donde los americanos son temidos y odiados. En su camino por lograr su objetivo, Mortenson ha sufrido un secuestro, amenazas de muerte, fatuas emitidas por mullahs enfurecidos y largas separaciones de su mujer y sus hijos. Aun así, los resultados hablan por si solos. El año pasado, en las escuelas del CAI estudiaban 24.000 niños.
“Aquí [en Pakistán y Afganistán] bebemos tres tazas de té para hacer negocios;
la primera eres un extraño, la segunda te conviertes en amigo
y la tercera eres parte de la familia,
y por la familia estamos preparados a hacer lo que sea —incluso a morir”.
-Haji Ali, jefe del poblado Korphe, montañas Karakoram, Pakistán.
Acabo de terminar de leer el libro, me siento tan emocionada que quería compartirlo con vosotros, esto es una muestra mas de la gente que de verdad entrega su vida a los demás, de carne y hueso. La esencia de la humanidad reside en la bondad de personas como el.
Tengo una mezcla de alegría y tristeza, son sentimientos encontrados que siempre me perseguirán al comprobar como personas como esta, sencillas y sin poder alguno, alcanzan lo que los poderosos ( Gobiernos, Vaticanos, Mecas, etc...) nunca podrán alcanzar, el bien de los necesitados, la salvación de los necesitados, su futuro. Seguirán inventado guerras y coleccionando victorias manchadas de sangre inocente, por los siglos de los siglos.
Mortensen le da una bofetada al mundo y sus poderosos.
...Por si despiertan...
Pd.-Os recomiendo el libro, ha sido una experiencia bellisima. Todavia estoy como un flan.